- El presidente del IAP Tabasco, Juan Molina Becerra, presentó exitosa ponencia sobre formación del capital humano ante servidores públicos del ISSET. Con una experiencia de 46 años, destacó que el capital humano es el corazón de las instituciones y que la formación continua es la clave para un gobierno ético y eficiente. Enfatizó que la profesionalización transforma instituciones y dignifica el servicio a la sociedad tabasqueña.
Este viernes 5 de diciembre, el presidente del Consejo Directivo del Instituto de Administración Pública de Tabasco (IAP Tabasco), licenciado Juan Molina Becerra, participó brillantemente en el “Primer Seminario Institucional de Capacitación y Formación del Capital Humano” organizado por el Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET). El evento, realizado en el Auditorio principal del “Centro Emprendedor” de la UJAT en Altozano, congregó a servidores públicos comprometidos con la excelencia institucional. La disertación “Formación del Capital Humano en el servicio público” cautivó a los asistentes con un mensaje transformador que redefine el concepto de profesionalización en la administración pública moderna. El Dr. Rodolfo Lehmann Mendoza, Director General del ISSET, presidió la jornada presentando “El Capital Humano del ISSET”, estableciendo las bases para una reflexión profunda sobre el valor estratégico de las personas en las instituciones.

La experiencia como fundamento del servicio público efectivo
Con 46 años de trayectoria ininterrumpida en el servicio público, el Lic. Juan Molina Becerra compartió una lección fundamental de sus inicios profesionales que moldeó su visión institucional. Cuando egresó de la universidad, ingresó a un programa de organización y capacitación campesina en los Valles Centrales de Oaxaca, donde comprendió una verdad irrefutable: “Su evaluación no será lo que digan que saben, sino lo que sepan hacer con lo aprendido.” Esta experiencia formativa lo llevó a trabajar directamente con ejidatarios, gestionando créditos de avío y refaccionarios, impulsando la agricultura y fortaleciendo el tejido social productivo. La formación no es un trámite ni un papel; es transformación, responsabilidad y servicio genuino, afirmó con convicción el funcionario. Aquella vivencia marcó el rumbo de su carrera y definió su compromiso con la capacitación continua como pilar del desarrollo institucional y social.
Capital humano: la inversión más rentable para las instituciones
Molina Becerra explicó con claridad neurológica que formar capital humano significa invertir en las personas para que desarrollen su máximo potencial profesional y humano. Este proceso integral incluye educación formal desde la escolaridad básica hasta posgrados, capacitación profesional mediante cursos y certificaciones, desarrollo de habilidades blandas como liderazgo y comunicación, atención a la salud física y emocional, así como la valoración de la experiencia acumulada. La importancia de esta formación radica en que incrementa la productividad institucional, fortalece la competitividad gubernamental, permite enfrentar cambios tecnológicos y genera bienestar que mejora la vida de las familias tabasqueñas. En el sector público específicamente, la profesionalización del capital humano representa el camino indispensable para servir mejor, con ética inquebrantable, profesionalismo reconocido y eficiencia comprobada en cada acción institucional.

Ruta de profesionalización: cinco pilares transformadores del servicio
El presidente del IAP Tabasco detalló la metodología estructurada para construir profesionalización paso a paso en el servicio público: capacitación continua mediante cursos y talleres que mejoran el desempeño inmediato; certificación de competencias que reconoce formalmente lo que el trabajador domina; formación académica incluyendo licenciaturas, maestrías y doctorados que estructuran el pensamiento profesional; diplomados y programas de actualización que permiten especializarse sin abandonar las responsabilidades laborales; y mentoría con acompañamiento que convierte el aprendizaje en resultados concretos. “El punto de partida no importa. Lo que importa es la decisión de avanzar”, enfatizó Molina Becerra con un mensaje inclusivo y motivador. Aprender es un derecho constitucional, actualizarse fortalece capacidades, formarse abre oportunidades inéditas y crecer profesionalmente transforma vidas completas, tanto en el ámbito personal como en el impacto social que genera cada servidor público capacitado.
IAP Tabasco: oferta académica de vanguardia para la transformación
El Gobierno de la Transformación brinda una oportunidad histórica para reconocer el mérito, fortalecer el desempeño y construir instituciones modernas. Molina Becerra presentó la robusta oferta académica del IAP Tabasco: licenciaturas en Gestión del Desarrollo Familiar y Comunitario y en Administración Pública y Gobierno; maestrías en Administración Pública y Gobierno, Auditoría y Evaluación Gubernamental, y Derecho para la Administración Pública; doctorado en Gobierno y Administración Pública; además de diplomados especializados y talleres de capacitación permanente. El instituto opera con un modelo híbrido innovador que permite estudiar sin dejar de trabajar, facilitando el acceso a cientos de estudiantes activos, muchos de ellos servidores públicos comprometidos. Las puertas están abiertas para quienes deseen transformar su futuro profesional y el de sus instituciones mediante la preparación académica de excelencia.

Testimonio inspirador: Carmen Gutiérrez, ejemplo vivo de superación profesional
El cierre de la disertación resultó profundamente emotivo y motivador al compartir el video testimonial de Carmen Gutiérrez Sánchez, servidora pública que con más de 60 años de edad tomó la valiente decisión de estudiar una maestría en el IAP Tabasco. En sus propias palabras, expresó su deseo de “servir a su pueblo desde todos los aspectos” e invitó fervientemente a todos los presentes a profesionalizarse en el instituto. “Cuando una persona decide formarse, crecen su vida, su familia, su área y su institución”, concluyó Juan Molina Becerra con absoluta claridad y emoción contenida. El presidente del IAP reiteró que las instituciones valen lo que valen sus personas, y los servidores públicos son el corazón del servicio público. Este mensaje transformador resonó profundamente entre los asistentes, quienes reconocieron que la profesionalización no tiene edad ni límites, y que el IAP Tabasco representa la vía institucional para dignificar el servicio, fortalecer capacidades y construir el Tabasco del futuro con preparación, mérito y dedicación inquebrantable.





